MÓDULO 10 CAPÍTULO 1

El término calificación está referido exclusivamente a
la valoración de la conducta de los alumnos (calificación escolar). Calificar,
por tanto, es una actividad más restringida que evaluar. La calificación será
la expresión cualitativa (apto/no apto) o cuantitativa (10, 9, 8, etc) del juicio
de valor que emitimos sobre la actividad y logros del alumno. En este juicio de
valor se suele querer expresar el grado de suficiencia o insuficiencia,
conocimientos, destrezas y habilidades del alumno, como resultado de algún tipo
de prueba, actividad, examen o proceso.
El término
"calificar" está totalmente desterrado en lo pedagógico, justamente
porque significa medir según parámetro Tradicionalmente, se calificaban ciertas actividades
a través de exámenes y se emitían calificaciones sobre los mismos. Las calificaciones escolares son juicios valorativos que hace el docente
sobre el rendimiento escolar de sus alumnos, que puede ser conceptual en los
primeros años (malo, regular, bueno, muy bueno y excelente o sobresaliente) o
luego, numérica.
Es muy importante para no caer en el error, hacer una diferencia entre evaluar y calificar. Evaluar significa recoger información y datos de cada uno de los alumnos a lo
largo de todo el proceso de enseñanza con la finalidad de orientar y mejorar el
proceso educativo y la intervención del docente de una forma global. No se deben medir los conocimientos de los alumnos, esto sería calificar.
El concepto moderno
de evaluación es el de considerarlo como una etapa del proceso de
enseñanza‐aprendizaje que se utiliza para detectar el progreso del alumno y la
información que se recaba sirve para que el maestro y el alumno tomen
decisiones. Existen diferentes propósitos o razones por las que se debe evaluar
el aprendizaje. Tales propósitos pueden ser administrativos, formativos,
informativos, predictivos o motivacionales. La evaluación es un medio para:
• Auto conocernos
• Identificar áreas de mejora
• Mejorar la calidad de los procesos de
enseñanza‐aprendizaje
• Medir aprendizajes, dominios y desarrollo de
competencias
En pocas palabras, la evaluación debe ser una guía para
mejorar, es un instrumento fundamental en el análisis de la calidad, la
relevancia y la pertinencia del diseño y de la operación de las políticas
públicas en materia de educación.
Como proceso, la evaluación constituye una práctica muy
extendida en el ámbito educativo; una actividad que se apoya en una serie de
ideas y formas de proceder, que da respuesta a múltiples requerimientos de la
educación formal y que puede ser aplicada a la totalidad de los elementos que
participan en una institución
Referencias:


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